HISTORIA DEL SUTEP - SUTEP La Libertad
HISTORIA DEL SUTEP

HISTORIA DEL SUTEP

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Las primeras organizaciones magisteriales se remontan a 1885

A partir de 1930, se observa una presencia importante de partidos políticos en el magisterio, específicamente resalta la del Partido Aprista Peruano (PAP). Las células magisteriales apristas se organizaron en los Sindicatos de Maestros Apristas; las del Partido Comunista del Perú (PCP), en la Asociación Nacional de Maestros Primarios.
Mayo de 1958, durante el gobierno de Manuel Prado, se había reunido el Primer Congreso Nacional de Maestros Primarios, que acordó constituir un sindicato nacional y presentar un importante pliego de reclamos. No llegaron lejos, pues, los maestros primarios estaban dirigidos por apristas.
En 1959, durante la con vivencia apro-pradista se crea la FENEP (Federación Nacional de Educadores del Perú), controlada por los apristas.

La hegemonía del PAP se deteriora a inicios de los años 60

Desde 1964, la alianza Acción Popular (AP) – Democracia Cristiana (DC), con el apoyo del Partido Comunista–Unidad, desplazó al PAP y ganó la dirección de los sindicatos magisteriales.
A partir de la huelga de 1967, la FENEP quedó en manos del PC–Unidad. Hasta entonces, el magisterio estaba organizado en diversos gremios, por niveles y especialidades. Sin embargo, esta atomización del movimiento magisterial tuvo su punto ­final en la formación del SUTEP, en 1972.
Hasta inicios de la dé cada de 1970, el magisterio había sido tradicionalmente controlado —primero por el PAP y luego por el PCP— y tenía una posición radical y contraria al gobierno que, sin embargo, no tenía un carácter uniforme.
Ya en octubre de 1970, había hecho su aparición el Comité Magisterial de Unifi­cación y Lucha (COMUL) como un intento orgánico de distintos sectores de la izquierda marxista, dentro del magisterio, para oponerse a las dirigencias tradicionales. También en esa época empezaban a cobrar importancia otras fuerzas como Vanguardia Revolucionaria (VR), el Partido Comunista del Perú Bandera Roja, entre otros.

Los inicios del SUTEP se encuentran en 1971

01 de setiembre, se inició una huelga indefinida de maestros, en donde se solicitaba un aumento de sueldos mayor al que habían recibido días atrás. Dicha manifestación estaba organizada por la Federación Nacional de Educadores del Perú (FE NEP), que para ese momento representaba a la mayoría de maestros sindicalizados del país. Al parecer, la huelga es todo un éxito, y recibe el apoyo de otros sectores de la población.
08 de setiembre, un grupo de estudiantes universitarios, en apoyo de esta huelga, toma el viejo local universitario de San Marcos. Esto obliga al Gobierno a realizar un nuevo aumento de sueldos, esta vez de 1 000 soles mensuales a partir de octubre.
13 de setiembre, la FENEP decide continuar la huelga. Como respuesta, el Gobierno militar amenaza con despedir a todo maestro que no concurra a sus puestos de trabajo al día siguiente. La amenaza da resultado y provoca una importante escisión: los sindicatos ligados al Partido Comunista deciden romper la huelga. Esto lo logran tanto a nivel de las bases como de la directiva, que al parecer controlan. Al ­final, luego de una mayor represión se deporta a 5 dirigentes magisteriales.
16 de setiembre, los maestros secundarios deciden levantar la huelga. El PC había denunciado al Apra y a los “ultras” de querer alargar la huelga por razones políticas. Incluso, días después, Velasco a­firmó que se pretendió organizar un movimiento conspirativo contra la revolución utilizando el problema de los maestros. Además, todos los maestros que no acudieron a trabajar a partir del día 13, son despedidos. De esta manera, la forma como fi­naliza el paro es determinante en el desprestigio que recae en la FENEP, del cual nunca se recuperó.

Fundación del SUTEP en 1972

06 de julio, surge el SUTEP en el Cusco como alternativa “clasista” de organización sindical de los maestros. Evidentemente, se trataba de un gremio mucho más politizado y en abierta oposición al Gobierno. Esta gesta fue obra de miles de colegas honestos y conscientes como Abel Gallirgos, Horacio Zeballos Gámez quien fue elegido el primer Secretario General del SUTEP.
14 de setiembre, el paro fue acatado en gran parte en Lima. Tanto el Gobierno como el SUTEP no habían perdonado lo acaecido un año antes.
24 de octubre de 1973, se realizó un nuevo paro de maestros acatado, al parecer, de forma parcial. Sin embargo, provocó la reacción del Gobierno quien realiza detenciones en todo el país de 500 profesores. Esto provoca una ola de indignación social que estalla en numerosas protestas en todo el país. Muchas de ellas están encabezadas por estudiantes secundarios.
16 de noviembre, el Fuero Sindical de Arequipa convocó a una huelga indefi­nida exigiendo la liberación de los maestros detenidos. Se dice que las bases que acatan la huelga pertenecen a 3 centrales: CGTP, CTRP y CNT. Se producen enfrentamientos con la policía que ocasionan 19 heridos y 2 muertos, un trabajador y un estudiante.
20 de noviembre de 1973, Caretas publica una carta remitida desde la colonia carcelaria de El Sepa, Horacio Zeballos (Secretario General del SUTEP) denuncia la detención de 500 profe sores, 91 de los cuales están en El Sepa.
21 de noviembre, la Federación Departamental de Trabajadores de Arequipa (FDTA), a­liada a la CGTP, se pliegue al paro.
22 de noviembre, los estudiantes universitarios del Cusco realizan un paro en apoyo del SUTEP y de los trabajadores de Arequipa, el cual no está exento de enfrentamientos con la policía, los cuales al día siguiente producen 3 estudiantes heridos y uno muerto.
28 de noviembre, en Ayacucho se producen enfrentamientos entre la Guardia Civil y estudiantes universitarios y escolares, como consecuencia generan otro muerto. La respuesta del Gobierno fue declarar estados de emergencia en diversas regiones del país y delegar el comando político y militar al Ejército. Lo que a la postre amedrentó a la población.
29 de noviembre, el SUTEP convoca a un nuevo paro. Según la prensa fue acatado por la totalidad de profesores de colegios nacionales de Lima, Arequipa y Chiclayo. También recibieron importante apoyo en Piura (95%) e Ica (40%).
28 de mayo de 1973, se dieron las primeras elecciones del magisterio, para elegir a las directivas de las Cooperativas de Servicios del Magisterio en todo el país. En donde el SUTEP venció con un 61,16%. Este tipo de elecciones son importantes porque son el único medio disponible, del periodo, para medir el apoyo de ciertos sectores de la población a determinadas fuerzas políticas. Sobre todo, porque durante casi todo el Gobierno militar (1968-1978) no se realizaron elecciones generales, para elegir presidentes, congresistas o alcaldes.
26 de mayo de 1974, el predominio del SUTEP se consolidó un año después, cuando se realizaron las elecciones en las 16 cooperativas magisteriales para la renovación de los tercios de sus órganos de gobierno, ganando las elecciones en 13 Cooperativas con el 90% de la votación a nivel nacional.
8 de julio, 5 de agosto y 2 de setiembre de 1974, los dirigentes del SUTEP se reúnen con el propio Velasco en tres ocasiones, obteniendo así ciertas prerrogativas, como el corte de los juicios a los maestros, liberación de detenidos, reposición de profesores.
3 al 5 julio de 1974, se realiza la IV Convención Nacional del SUTEP, en la que acuerdan solicitar la apertura del diálogo, el mismo que se dio y trajo consigo varios benefi­cios para el SUTEP, incluso, el Gobierno evaluaba su reconocimiento ofi­cial como sindicato.
11 de setiembre de 1974, el Gobierno prohíbe la manifestación de solidaridad con el pueblo chileno, organizada por el SUTEP; su Secretario General anunció que los maestros saldrían a las calles pese a las prohibiciones. Pero esto no fue el origen de la ruptura.
02 al 05 de octubre de 1974, se realiza el I Congreso Pedagógico Nacional del SUTEP, en donde se acordó desenmascarar y combatir la reforma educativa y el anteproyecto de ley del docente, el que origina la ruptura del diálogo con el Gobierno.
El 14 de octubre de 1974, Velasco canceló el diálogo y nuevamente se reiniciaron las hostilidades. Velasco fue enfático al a­rmar que: “Nosotros decidimos conversar con los dirigentes del SUTEP para buscar soluciones al problema magisterial. Pero el Gobierno Revolucionario no puede aceptar insolencias ni mucho menos prepotencias (...) Lo siento por algunos dirigentes que parecían sensatos, pero no hay más diálogo con actitudes semejantes”.

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